La Caravana en San Juan Bautista de Xichu de Indios, Guanajuato

La Mesa Central es lugar de llanuras y lomeríos, de biznagas gigantes, coyotes, mezquites, huizaches, liebres y un sin fin de hierbas medicinales y aromáticas, que con el andar en los cerros, desprenden sus fragancias, es allí, donde ha iniciado un proceso de organización campesina en defensa del territorio. L@s campesin@s de la zona, sufren los efectos del saqueo ilegal de la arcilla, las biznagas gigantes y el agua de su territorio, que ancestralmente han trabajado. Ahora se han organizado para decir ¡Ya basta!.

Herederos de las culturas otomíes y chichimecas del estado de Guanajuato, oriundos del antes denominado San Juan Bautista de Xichú de Indios, los compañeros y compañeras están en un proceso legal y presencial para denunciar las atrocidades cometidas por una Sociedad de Producción Rural conocida entre los pobladores como SOPRAL. Esta sociedad conformada por caciques de las comunidades aledañas a la Mesa Alta y la Mesa Segura ha saqueado más de 22,000 biznagas gigantes de toda la ladera oeste de la Mesa Segura que va desde La Calera, hasta el Cerro de Puerto de la Guerra -un total de 3,700 hectáreas- y la arcilla lutita gris en Puerto del Roble, parte de la comunidad de Ojo de Agua.

El despojo de tierras que los fundadores de esta sociedad, Marcos Reséndiz Estrada, alias Herminio, y caciques como Manuel Loyola ha sido realizado desde hace más de 20 años. Han desalojado violentamente a las familias de toda la comunidad del Sotolar y han sacado, e incluso matado, a todo ganado que se encuentre en la superficie que se han adueñado con papeles falsos y constantes intimidaciones. Estos despojos han perdurado gracias al soborno de las autoridades municipales y la asociación con empresas como Daltile (apéndice de la transnacional Mohawk).

Al recorrer sus cerros y platicar con los guardianes, uno puede constatar el despojo y la constante amenaza. Los guardianes, con tristeza en la mirada, nos narraron como a principio de los 90’s los socios de la SOPRAL rellenaron con concreto a La Hervidora, un imponente monolito de unos cinco metros de altura que se ha producido por el constante nacimiento de agua sulfurosa, a un lado de uno de los ríos que nacen desde la Mesa Segura.

La Hervidora es considerada un lugar sagrado, de rituales y rezos, donde desde hace décadas, acudían personas de todo el mundo a bañarse y beber de sus aguas curativas para todo tipo de padecimientos. Este centro magnético de la región central de México, fue cercado y tapado por la SOPRAL para que la gente dejara de visitar el lugar y se pudieran apropiar de esas tierras con facilidad.

En estos cerros y mesas, pudimos compartir con los guardianes conversaciones, técnicas y recorridos para identificar los despojos ocurridos en la zona y plasmarlos en un mapa de la región. Así como, trabajar con las mujeres en la construcción de estufas cohete tipo rocket y en tambos metálicos para alimentar al campamento de visitantes que estuvimos acompañándolos este fin de semana. Cuatro días que pudimos compartir con l@s compañer@s de Guardianes de los Cerros, con el frente Michoacán en Defensa de Nuestra Soberanía Alimentaria (MIDESA), otras organizaciones michoacanas, estudiantes de la UNAM campus Morelia y de la UACM con la finalidad de acompañar y dar fuerza a L@s Guardianes.

Durante nuestra estancia pudimos aprender de su Buen Vivir, que les permite mantener su milpa aun con lluvias que no superan los 400 mm anuales; adaptándose incluso a la nueva incertidumbre en los ciclos meteorológicos, producida por el cambio climático que se ha exacerbado en los últimos años. L@s Guardianes nos han mostrado su conocimiento sobre arcillas, plantas medicinales, cactáceas y toda una gran variedad de especies que demuestra la vida y posibilidades existentes en zonas secas y semi-áridas de México, mujeres y hombres trabajador@s, a los que agradecemos su tiempo, su energía y su estoicidad para con la defensa de la Madre Tierra.

Esperamos regresar en una siguiente actividad para apoyar en otros proyectos que tienen en mira las comunidades.

Colectivos en Acción.